Con proyectos en conjunto del Gobierno con la FAO y el PMA
Pequeños productores buscan alternativas para enfrentar sequía
Pero también, los pobladores se han dedicado a desarrollar alternativas para enfrentar la crisis. En el municipio de El Jicarál, pobladores de la comunidad San Juan de Dios, integrada por 60 familias organizadas en su mayoría en la cooperativa multisectorial San Juan de Dios-El Jicarál, lograron desarrollar un sistema de riego por goteo para la siembra de granos básicos.
Lo cosechado fue acopiado por la cooperativa, una parte de los granos serán destinados a un banco de semillas el resto, estará disponible para el consumo de la comunidad cuando la situación sea más crítica, de acuerdo a declaraciones de Raúl Laguna Aguirre, presidente del Banco de Semilla de la Cooperativa Multisectorial.
Mientras, en la comunidad El Terrero, jurisdicción del municipio de San José de Cusmapa, sus habitantes desarrollan proyectos alimenticios alternativos que ayudarán a enfrentar los problemas generados por la falta de granos básicos.
En El Terrero, la cosecha de postrera sufrió fuertes daños por la falta de lluvias, pero los pobladores optaron por promover los huertos familiares donde cultivan hortalizas, challas y otros productos que logran vender en el mercado campesino de la comunidad y con las ganancias, comprar alimentos pero también les permite el trueque, es decir, intercambiar productos con el resto de vecinos según afirma, Tomasa Balladares, habitante de la comunidad El Terrero.
Balladares, fue beneficiada con el bono productivo que entregó el Gobierno, logro reproducir las gallinas y con los huevos complementa el nivel nutricional de su familia. “garantizamos la seguridad alimentaria”, afirmó.
En la comunidad El llanito, también jurisdicción de San José de Cusmapa, los productores lamentan la pérdida de toda la cosecha de postrera, “pero la cosecha de primera nos permitió recoger granos que estamos acopiando para los momentos más duros de la crisis”, asegura Jesús López. Presidente del Centro de Acopio y Banco de Semilla.
En esta comunidad, los pozos aún tiene agua, la que aprovechan para regar los huertos que las mujeres sembraron con cebolla, chiltomas, verdolaga, chayote, tomate, repoyo y plantas frutales.
Iguales experiencias se reproducen en comunidades de San Juan de Limay, municipio de Estelí, donde según Pedro Joaquín Cruz, delegado municipal del Ministerio Agropecuario y Forestal, la cosecha de postrera sufrió daños en un 80 por ciento.
En Palmares, una comunidad de 60 familias, los efectos de la sequía son evidentes. De postrera no sacaron nada y en las bodegas del pequeño banco de semillas, sólo tienen 42 quintales de frijol, maíz y sorgo millón. Rigoberto Rodríguez Sánchez, directivo comarcal asegura que esos alimentos les permitirán llegar hasta el mes de mayo.
Ante tal situación y con apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación, desarrollan un proyecto con los componentes de patio, sistemas agroforestal, banco de semilla y caprino.
En cada una de las casas de la comunidad hay un huerto familiar, hombres y mujeres recorren 20 minutos para traer agua de un pequeño caño, la que almacenan en filtros de agua para regar los huertos con el sistema de goteo.
Pero también desarrollan la crianza de cabras. En la comunidad fueron seleccionadas las madres con hijos desnutridos, a ellas les dieron las cabras para que con la leche, lograran mejorar los niveles nutricionales de sus hijos.
Maygler Isabel Tercero Betancourt, fue una de las beneficiadas con las cabras, en corto tiempo logró reproducir los animalitos que le dan leche y con ella, mejoró los problemas de desnutrición que tenía su pequeña hija.
“No creemos que habrá hambruna en la zona”, asegura Jairo Osorio, técnico del Poder Ciudadano en el municipio de San Juan de Limay. Según Osorio, los problemas por la falta de alimentos tendrán un efecto negativo, pero “la experiencia de los huertos familiares y los otros programas serán un complemento alternativo a la crisis”.
Pequeños productores buscan alternativas para enfrentar sequía
El impulso de las buenas prácticas como la cosecha de agua, sistemas agroforestales, proyectos de patio y la conservación de suelos, constituyen parte del esfuerzo que impulsan pobladores de las comunidades afectadas por la sequía en la zona seca del país, como medidas complementarias a los programas de apoyo que impulsa el Ministerio Agropecuario y Forestal y organismos internacionales como la FAO y el PMA, para reducir los efectos que provocará la sequía.
El Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional a través del Ministerio Agropecuario y Forestal (MAGFOR), con fondos del PMA y la FAO, enviará a estos municipios, paquetes alimenticios que serán entregados a los afectados bajo la modalidad alimento por trabajo.Pero también, los pobladores se han dedicado a desarrollar alternativas para enfrentar la crisis. En el municipio de El Jicarál, pobladores de la comunidad San Juan de Dios, integrada por 60 familias organizadas en su mayoría en la cooperativa multisectorial San Juan de Dios-El Jicarál, lograron desarrollar un sistema de riego por goteo para la siembra de granos básicos.
Lo cosechado fue acopiado por la cooperativa, una parte de los granos serán destinados a un banco de semillas el resto, estará disponible para el consumo de la comunidad cuando la situación sea más crítica, de acuerdo a declaraciones de Raúl Laguna Aguirre, presidente del Banco de Semilla de la Cooperativa Multisectorial.
Mientras, en la comunidad El Terrero, jurisdicción del municipio de San José de Cusmapa, sus habitantes desarrollan proyectos alimenticios alternativos que ayudarán a enfrentar los problemas generados por la falta de granos básicos.
En El Terrero, la cosecha de postrera sufrió fuertes daños por la falta de lluvias, pero los pobladores optaron por promover los huertos familiares donde cultivan hortalizas, challas y otros productos que logran vender en el mercado campesino de la comunidad y con las ganancias, comprar alimentos pero también les permite el trueque, es decir, intercambiar productos con el resto de vecinos según afirma, Tomasa Balladares, habitante de la comunidad El Terrero.
Balladares, fue beneficiada con el bono productivo que entregó el Gobierno, logro reproducir las gallinas y con los huevos complementa el nivel nutricional de su familia. “garantizamos la seguridad alimentaria”, afirmó.
En la comunidad El llanito, también jurisdicción de San José de Cusmapa, los productores lamentan la pérdida de toda la cosecha de postrera, “pero la cosecha de primera nos permitió recoger granos que estamos acopiando para los momentos más duros de la crisis”, asegura Jesús López. Presidente del Centro de Acopio y Banco de Semilla.
En esta comunidad, los pozos aún tiene agua, la que aprovechan para regar los huertos que las mujeres sembraron con cebolla, chiltomas, verdolaga, chayote, tomate, repoyo y plantas frutales.
Iguales experiencias se reproducen en comunidades de San Juan de Limay, municipio de Estelí, donde según Pedro Joaquín Cruz, delegado municipal del Ministerio Agropecuario y Forestal, la cosecha de postrera sufrió daños en un 80 por ciento.
En Palmares, una comunidad de 60 familias, los efectos de la sequía son evidentes. De postrera no sacaron nada y en las bodegas del pequeño banco de semillas, sólo tienen 42 quintales de frijol, maíz y sorgo millón. Rigoberto Rodríguez Sánchez, directivo comarcal asegura que esos alimentos les permitirán llegar hasta el mes de mayo.
Ante tal situación y con apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación, desarrollan un proyecto con los componentes de patio, sistemas agroforestal, banco de semilla y caprino.
En cada una de las casas de la comunidad hay un huerto familiar, hombres y mujeres recorren 20 minutos para traer agua de un pequeño caño, la que almacenan en filtros de agua para regar los huertos con el sistema de goteo.
Pero también desarrollan la crianza de cabras. En la comunidad fueron seleccionadas las madres con hijos desnutridos, a ellas les dieron las cabras para que con la leche, lograran mejorar los niveles nutricionales de sus hijos.
Maygler Isabel Tercero Betancourt, fue una de las beneficiadas con las cabras, en corto tiempo logró reproducir los animalitos que le dan leche y con ella, mejoró los problemas de desnutrición que tenía su pequeña hija.
“No creemos que habrá hambruna en la zona”, asegura Jairo Osorio, técnico del Poder Ciudadano en el municipio de San Juan de Limay. Según Osorio, los problemas por la falta de alimentos tendrán un efecto negativo, pero “la experiencia de los huertos familiares y los otros programas serán un complemento alternativo a la crisis”.


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