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PORTADA | AGROFORESTAL | El Bono Productivo les cambió la vida
Ahora son dueños de sus propios bienes y ayudan a mejorar su comunidad
El Bono Productivo les cambió la vida

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image María Nelly Gómez, con las ganancias que le deja el Bono Productivo, está pagando su finquita

La falta de lluvias en el municipio de Macuelizo arrasó con casi el 90 por ciento de la siembra de granos básicos en el ciclo de postrera. La semilla de frijol, maíz y sorgo ni siquiera logró germinar y las pérdidas causaron un fuerte impacto entre el campesinado que tiene como principal actividad la producción de granos básicos para el autoconsumo.

Sobrevivir al impacto de la sequía es un reto a superar cada día y en esa lucha, hay ejemplos de campesinos que gracias a los programas del Gobierno Sandinista, han logrado superar la crisis y hasta contribuir a mejorar los niveles nutricionales y de seguridad alimentaria en su comunidad.

Un ejemplo de ello es María Nelly Gómez Bautista, originaria de la comarca El Bosque en el municipio de Macuelizo. El Bosque está en la franja que separa la zona donde tradicionalmente la lluvia es escasa. “Ahí no llueve mucho y el año pasado fue peor, no cayó nada de lluvia” recuerda René Aguilera, delegado del Ministerio Agropecuario y Forestal en el municipio.

Junto a su marido, doña María Nelly ha entregado la mitad de su vida al cuido de las vacas de su patrón, un connotado ganadero de la zona. Hace unos años atrás ni se atrevía a pensar que algún día sería dueña de su propio ganado y aún más, de su propia finca.

Beneficiaria del Bono Productivo

Su simpatía política no fue obstáculo para que promotores del MAGFOR en Nueva Segovia, la seleccionaran para ser beneficiaria del bono productivo y en el año 2007, recibió de manos de funcionarios sandinistas una vaca preñada, cinco gallinas, un gallo, una cerda y materiales para construir una porqueriza.

Desde entonces, la vida de doña María Nelly y su familia cambió por completo.  Ahora tiene dos vacas y un torete, las cerdas se le han reproducido y más de 50 gallinas con sus crías se mantienen en el patio de la casa donde vive, poniendo huevos en cada rincón.

Hasta compró una propiedad

René Aguilera, delegado del MAGFOR en Macuelizo, asegura que doña María Nelly es un ejemplo de tenacidad y sacrificio. “Con sus ahorros y un préstamo que paga puntualmente, logró comprar manzana y media de terreno donde muy pronto se trasladará para criar su propio ganado”.

Con la humildad característica de una campesina, doña María Nelly confirma que ahora es dueña de su propia finca. “Alguna vez soñé con tener mis animalitos y mi propia casa”, asegura mientras muestra orgullosa la leche que acaba de ordeñar de su vaca. “El gobierno se acordó de nosotros, ahora tengo para ayudarme económicamente”, asegura.

Mejora nivel nutricional de la comunidad

Una parte de la leche la vende, otra la usa para el consumo de su familia y el resto la procesan y hace cuajadas que también ofrece a precios bajos entre sus vecinos. Los huevos tienen igual suerte. Mientras en el mercado local un huevo cuesta tres córdobas, ella los vende a hasta a un córdoba. “Es una forma de ayudarnos entre nosotros”, afirma.

Según el promotor del MAGFOR, recientemente se realizó en Macuelizo la Feria del Huevo, cuyo impacto en el municipio fue tal, que los comerciantes tradicionales se vieron obligados a bajar el precio del huevo hasta en un córdoba.

Doña María Nelly reconoce que se encuentra en mejor posición que otros vecinos para enfrentar los efectos de la sequía. “La leche, los huevos y la cuajada me ayudarán a enfrentar la falta de alimentos”, asegura. Pero no duda en afirmar que los subproductos de su bono productivo también los comparte con sus vecinos, contribuyendo con ello a mejorar los niveles de nutrición principalmente de los niños. “Intercambiamos alimentos, si no tengo una cosa lo cambio por otra”, explica.

Un activista comunal

A unos cuantos kilómetros de El Bosque se encuentra la comunidad El Paraisito, también de Macuelizo.  En esta comunidad sobresale Félix Espinoza.  Hasta hace unos años, Félix recorría la zona y hablaba con sus vecinos para convencerlos que votaran a favor del Partido Liberal Constitucionalista.

Ahora, Félix recorre su comunidad levantando una lista de todos sus vecinos para invitarlos a participar en el programa Alimento por Trabajo que impulsa el Gobierno Sandinista para ayudar a mitigar los efectos de la sequía.

El otrora líder liberal, está convencido que sólo el gobierno sandinista es capaz de cambiar la situación de pobreza en el campo.  Félix recuerda cuando a Macuelizo llegaron hace varios años camiones cargados de vaquillas.  Eran las famosas vacas del IDR.  A pesar de su condición de activista liberal, Félix no recibió un solo animal.  Las vaquillas pasaron directamente a la finca de un conocido productor de la zona.  “Sólo a ellos les dieron”, recuerda.

Eso no ocurrió  con el Bono Productivo que entregó el Gobierno Sandinista, Juana Agustina Zelaya, esposa de Espinoza fue una de las beneficiarias.   Mientras Félix encabeza a los 36 jefes de familia de la comunidad, doña Juana Agustina dirige a las mujeres en la siembra de huertos familiares.

Además de los huertos, también enseña a producir abono orgánico e insecticida orgánico a base chile, sal, cal y otros productos.

La vaca que le dieron a doña Juana Agustina parió en noviembre pasado.  Diariamente le sacan entre 6 a 7 litros de leche que logran comerciar entre los vecinos. “Nuestra vida está cambiando, ya no dependemos de un patrón sino de nosotros mismos gracias al Frente Sandinista”, asegura Espinoza.

Espinoza encabeza tres escuadras de 10 pobladores cada una que trabajan desde el inicio del mes, en labores comunales dentro del programa Alimento por Trabajo que promueve el Ministerio Agropecuario y Forestal.
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