Cristiano Ronaldo, primer The Best

Agencias
Por: Agencias
Monday 9 de January 2017
Cristiano Ronaldo, primer The Best

La negativa de Leo Messi a viajar hasta Zúrich fue la confirmación definitiva de que el nuevo premio de la FIFA bautizado como The Best (El Mejor) era para Cristiano Ronaldo. Así se interpretó en las horas previas a la gala que el máximo organismo del fútbol convocó cerca de su sede. El inesperado plantón del argentino y sus compañeros del Barcelona marcó una jornada abrochada con la confirmación de que 2016 se recordará por las conquistas colectivas e individuales del portugués del Real Madrid.

La Eurocopa con su selección y los tres títulos levantados con su club le dieron primero el Balón de Oro, desvelado hace un mes, y ahora el galardón que estrena la FIFA tras romper relaciones con la revista France Football. Debajo de los logros de sus equipos, brotan más de 50 goles repartidos en actuaciones muchas veces decisivas, como el triplete en la remontada ante el Wolfsburgo para mantener el sueño blanco en la Champions o los tantos salvadores en la primera fase de la Euro, cuando Portugal rozaba el KO. [Así les hemos contado la gala]Como en el Balón de Oro, Cristiano se impuso a Messi y a Griezmann, los otros dos finalistas del The Best.

El primero obtuvo el 34,54% de los votos, el segundo el 26,42% y el frances del Atlético, el 7,53%. Este último sí hizo acto de presencia en las primeras filas del estudio de televisión que ha acogido el renovado show de la FIFA, marcado desde primera hora del lunes por el anuncio del Barcelona. Los directivos del club azulgrana se quedaron solos en el avión; sus jugadores no viajaban. ¿Por qué? «Priorizamos la Copa», explicaba a media tarde el vicepresidente Jordi Mestre, poniendo voz en Zúrich a la maniobra que Piqué y Messi empezaron a pergeñar el domingo por la noche, en el regreso desde Villarreal. Luis Enrique tampoco tuvo mucho que decir en este giro de los jefes de su vestuario. Escuchó y le pareció bien. El partido del miércoles ante el Athletic, obligados los azulgrana a dar la vuelta al 2-1 de la semana pasada, sirvió de excusa.

Sólo ellos saben si el tropiezo en El Madrigal, la (presunta) conspiración arbitral que anda denunciando Piqué y, sobre todo, la sospecha de que Messi no iba a ser el ganador del trofeo tuvieron que ver en la sonada ausencia que protagonizaron. Lo cierto es que golpearon de lleno el evento, dejando coja la foto del once del año, con cuatro barcelonistas en el 11 (Piqué, Iniesta, Luis Suárez y Messi), y la ceremonia final de entrega del premio al mejor futbolista de 2016, con Griezmann como único acompañante de Cristiano en el escenario.

En la gala anterior, cuando todavía el Balón de Oro y la FIFA iban de la mano, el portugués acudió a pesar de que conocía de antemano su derrota. Sí faltó en 2012, tras prohibir el viaje José Mourinho a los representantes del Real Madrid. La Copa también se utilizó como argumento, aunque en aquella ocasión el club blanco lo comunicó días antes, no con la alfombra roja ya desenrollada en Zúrich, como sucedió este lunes con los invitados del Barcelona. A la FIFA no le quedó más remedio que aceptar las disculpas. Un escueto vídeo de Andrés Iniesta, en calidad de capitán, fue toda la aportación azulgrana a la fiesta.

Dani Alves, ahora jugador de la Juventus, echó de menos a sus ex: «Deberían haber venido». Misma opinión de Luka Modric: «Deberían estar aquí». A Sergio Ramos también le sonó raro el plantón. «A todo el mundo le extraña, porque siempre han estado aquí». El propio Cristiano Ronaldo, con mucha intención, mencionó en su discurso la ausencia. «Hoy no están con nosotros los jugadores del Barcelona y lo entiendo, porque tienen un partido el miércoles», dijo después de dar las gracias a sus compañeros, técnicos y familiares.

El goleador, más sobrio que en galas anteriores, menos emocionado, subrayó sus méritos. «El 2016 fue el mejor año de mi carrera. Muchas dudas había, pero el trofeo ha demostrado que sigo jugando bien. Gané con mi selección y mi club, así que no tenía dudas de que podía llevarme este trofeo. Nunca me voy a olvidar. Gracias a todos los que votaron por mí. Los premios hablan por sí mismos», cerró sin su famoso grito de celebración, que sí se entonó desde los asientos de su gente, donde no faltó su nueva novia, la española Georgina Rodríguez, helada después a tres grados bajo cero mientras el protagonista hablaba con la prensa.

Ronaldo Nazario y Luka Modric se habían partido las manos ovacionándole, igual que Florentino Pérez, el orgulloso presidente del Real Madrid. Su club vive días de vino y rosas. «Hemos completado un año espectacular. Zidane ha hecho un gran trabajo», palabra de Marcelo hacia el entrenador que logró despertar hace 12 meses al gigante blanco.

Sin embargo, el entrenador francés se quedó sin el premio al mejor entrenador, un galardón que fue a parar a manos de Claudio Ranieri, protagonista de una de las grandes sorpresas del fútbol mundial al conquistar la Premier League con el Leicester. "Quiero dar las gracias a mi esposa, mi presidente, mis jugadores, sobre todos a los jugadores porque sin ellos es imposible ganar. Lo que pasó la temporada pasada en Inglaterra fue increíble. Yo creo que el Dios del fútbol dijo: 'Tienen que ganar ellos'", valoró Ranieri, que se impuso a Zidane y al seleccionador portugués, Fernando Santos.