Luces y sombras del Mundial de 48 equipos

Por: ABC
Wednesday 11 de January 2017
Luces y sombras del Mundial de 48 equipos

La FIFA decidió ayer ampliar la participación de equipos en la fase final de la Copa Mundial a partir de 2026. Una decisión popular, tomada gracias al voto de los países menos poderosos, que permitirá a alguno de ellos codearse con las mejores selecciones. Una decisión cargada de polémica, porque cambia un formato que funcionaba en lo económico y lo deportivo y que traerá consecuencias positivas y negativas al mundo del fútbol.

Gran aumento de los beneficios
Aunque Infantino camufló la decisión bajo un manto de desarrollo e ilusión para los países menos poderosos, lo cierto es que la ampliación conlleva un trasfondo económico importante. Los beneficios previstos para el Mundial de Rusia en 2018 son de 3.350 millones, cifra que llegaría a los 4.000 en 2026. El nuevo contrato de televisión y el marketin darían alrededor de 600 millones más a la FIFA.

Un país anfitrión grande y solvente
La FIFA tendrá que elegir como organizador a un país con gran capacidad organizativa, ya que dar cabida a 48 equipos y sus respectivas aficiones es una tarea al alcance de pocos. Por ahora, Estados Unidos, Canadá y México son los que han pujado con más fuerza por albergar el Mundial de 2026. Otros, como Marruecos o Colombia, también en la carrera hasta ayer, podrían dar un paso al lado.

Anodinas fases de clasificación
El grueso de la nobleza del fútbol mundial tendría casi asegurado un sitio en la fase final, por lo que las clasificaciones continentales para el Mundial tendrían cada vez menos sentido y eso repercutiría de manera negativa en los ingresos de las federaciones. Muchos jugadores podrían optar por no acudir a la llamada de sus equipos nacionales para centrarse en la competición con sus clubes ante la falta de interés. Aún no hay cupos decididos, pero los más beneficiados serían África y Asia.

Bajo nivel de muchos encuentros
Si ya en la pasada Eurocopa hubo partidos que no dieron la talla que se espera de un torneo de primer nivel, la entrada de conjuntos muy débiles de Asia, Oceanía o Centroamérica provocaría el descenso de calidad general del torneo. Para muchos, la emoción y el colorido en las gradas será el contrapunto a esa ausencia de competitividad en algunas fases del campeonato ideado por Infantino.