El recorte de los 10 millones de Donald Trump

Por: Moisés Absalón Pastora
Thursday 1 de June 2017
El recorte de los 10 millones de Donald Trump

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha propuesto al congreso de su país una serie de recortes a la asistencia norteamericana hacia algunos países de América Latina como un mecanismo para fortalecer desde su punto de vista la estrategia que conduzca a recuperar la economía de su país.

Aquí hay quienes han querido manejar el asunto como una decisión de la política exterior norteamericana específicamente contra el gobierno sandinista, pero en realidad se trata de un paquete que afecta a casi todo nuestro hemisferio y para ser franco, aunque la reducción para Nicaragua pasa de 10 millones a 200 mil dólares, la verdad es que las mermas son más considerables en otros países.

El Presidente Donald Trump puede hacer de la plata del tesoro de su país lo que quiera. La decisión de cómo manejar los fondos del Tío Sam es total y absolutamente soberana y nadie puede ponerla en cuestión y aunque vamos a lamentar que no circulen esos billetes en nuestra economía, también hay que decir que esos recursos nunca estuvieron dirigidos al gobierno de Nicaragua que según entiendo no recibe un centavo de los Estados Unidos desde el 2008.

Para quienes han pretendido manejar éste asunto como un golpe del departamento de estado con efectos políticos contra el gobierno de Nicaragua se desbocaron en el entusiasmo de sus malos deseos y no se percataron que el impacto de esta decisión pega contra ellos y con ribetes apocalípticos porque muchas especies políticas oposicionistas podrían estar frente a la realidad de su propia extinción.

Pienso que el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, caracterizado por gobernar en medio de grandes vacíos, que no termina de establecer su propio entorno y anda sobre fragilidad de la improvisación o se cansó de la falta de efectividad de todos aquellos que hasta hoy en Nicaragua recibieron esos 10 millones de dólares o simplemente consideró que era demasiada plata para tan pocos opositores y la redujo a su mínima expresión como un mensaje directo a quienes hicieron de la politiquería un modo de vivir sumamente confortable y que les ha sido un negocio rentable desde el cual escupen en una sociedad que trata de descifrar porqué son tan ácidos, tan negros para pintar las cosas, tan viscerales para describir escenarios que lucen distantes de la realidad y porque al decir que son los “salvadores de la patria” no los sigue absolutamente nadie.

La salida a bailar de estos 10 millones de dólares a los que le han aplicado pastillas de chiquitolina para reducirlos a 200 mil tiene en estado de pánico a “paladines de la libertad” que ahora ven en el horizonte la posibilidad de volver al trabajo o de trabajar por primera vez después de muchos años de estar en el nicho de la figuración vistiéndose de políticos para decir que hablan en nombre de un pueblo que ni los rodea, ni los apoya, ni los conoce.

Estas personas son representantes de Organismos No Gubernamentales que nunca eligen autoridades, son depredadores que caen sobre ellas para exprimirlas por beneficios personales y erigirse en presidentes o directores vitalicios para no perder lo que al final se convierte en una gallina de los huevos de oro. Algunos ONG, que recibieron sus personerías jurídicas para incidir en temas sociales o de derechos humanos, se olvidan del porqué nacieron y se vuelven mucho más políticos que los propios partidos de oposición con los que hacen causa común porque se necesitan para mamar la teta de la vaca a la que dicen chupan de gratis porque según ellos no nos damos cuenta que de ella viven y viven muy bien.

Se dé un organismo no gubernamental al que llegó una persona que resultó ser su presidente y salió de su propia casa para alquilar su inmueble a un costo de tres mil dólares mensuales y se fue a vivir a otra que tenía por lo que el canon de arrendamiento le cayó flojo porque era un aparte de su salario de otros tres mil dólares al que se sumaba carro, chofer, celular, gastos de representación y otras bagatelas.

Se de otro organismo no gubernamental, que debe ser tan atractivo lo que se mueve en él, que un aspirante a presidirlo cuando llegó el momento de la elección, pagó todas las cotizaciones atrasadas de quienes tenían que decidir, pero siempre y cuando él fuera el electo y hoy es el flamante presidente de la sigla. Esa persona no pago cualquier cosa, a cambio de estar al frente, sacrificándose por la democracia, sacó de su bolsa más de 200 mil córdobas, para según él estar en la jugada.

Hay otros que se aprovecharon de la enfermedad de un jerarca de la iglesia católica para quitarle una sigla que dice defender los derechos humanos y ahí se quedaron imperturbablemente asumiendo un rol absolutamente político, usando solo el nombre de la asociación, sin preocuparse por tener una sede propia porque les arrala el presupuesto que reciben del Tio Sam.

Existe también el llamado Movimiento campesino que dice luchar por la soberanía y por el canal. Han realizado 84 marchas que por supuesto no salen de la bolsa de su lideresa y así también otros grupitos políticos que para justificar los dólares que reciben hacen sus piquetes sin resultados, sin eco, pero sí con mucha lástima porque son tan vacíos que dan vergüenza y lastiman a los verdaderos opositores del país, que sí existen pero que se abstienen de participar ni contaminarse porque no quieren que los confundan con los mercaderes de la política.

Es lógico entender la preocupación en Nicaragua de aquellos que aún no salen de su asombro porque su principal aliado, el Tío Sam, cortó los estipendios por la incapacidad de sus receptores y este es un fenómeno que no solo lee Washington sino también la O.E.A. que se fue después de haber establecido los parámetros de su participación en los próximos electorales pero que salió rauda para no perder su tiempo con un montón de siglas que no representan a nadie y que para colmo no son partidos políticos y querían sacar ventaja publicitaria en cosas que no son de su competencia.

Ya veremos cuantos aprenderán un poco del parafraseo que hacen de aquella frase de que “la calle está dura”. Estos la han aplicado para aquellos que no piensan como ellos y ellos ahora tomarán conciencia de su significado porque quedarán en el aire por culpa de quien ahora tampoco piensa como ellos, el mismo Estados Unidos que jamás tendrá amigos, solo intereses.