No comparemos la decisión de Trump en París con la de Nicaragua; ellos están apostando por el uso de la energía renovable

Por: Peter Holley (Washington Post)
Thursday 1 de June 2017
No comparemos la decisión de Trump en París con la de Nicaragua; ellos están apostando por el uso de la energía renovable

El pasado miércoles se dio a conocer que el Presidente Trump estará tomando una decisión sobre el retiro de Estados Unidos del acuerdo climático de París.

La noticia desencadenó una reacción negativa en Twitter entre algunos políticos y expertos que destacaron la supuesta imprudencia de su retiro, comparándola con la de otros dos países cuyo liderazgo se negó a firmar el acuerdo: Siria y Nicaragua.

El mensaje era claro: Estados Unidos –quien fuera una vez líder mundial al frente de la clase- se ha relegado a la parte de atrás del salón con aquellos que representan posiciones contrarias al consenso de la comunidad internacional.

Algunos comentaristas señalaron que incluso Uzbekistán, que en algún momento se opuso al acuerdo de París y que es el hogar de uno de los peores desastres ecológicos del planeta, firmó el acuerdo climático el mes pasado.

"Buena compañía", escribió un usuario de Twitter.

-Club de élite -murmuró otro. "#Vergonzoso."

"Si se une a Ortega y Assad, Trump está en muy mala compañía", dijo la analista política Ana Navarro.

El problema con la comparación y la condescendencia implícita del mundo desarrollado que representa, es la evidente falta de contexto en el manejo de esta noticia.

Siria no firmó el acuerdo porque el país se encuentra sumergido en una prolongada guerra civil, que según estimaciones de Naciones Unidas puede haber desplazado a 12 millones de personas y causado más de 250.000 muertes.

Los líderes nicaragüenses dijeron que se negaron a firmar el acuerdo no porque no quisieran cumplir con los nuevos estándares de emisiones, sino porque esas normas no eran lo suficientemente estrictas y no requerían el necesario sacrificio de los países más ricos con economías más grandes.

El Acuerdo de París es un acuerdo internacional para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial con el fin de mitigar el cambio climático.
En una reunión sobre cambio climático en la ONU el año pasado, Paul Oquist, Jefe de la Delegación nicaragüense, cuestionó el acuerdo porque limita la posibilidad de que su país pueda entablar una demanda por desacuerdos climáticos.

"Tampoco es ético o congruente invocar los derechos humanos en el Acuerdo y al mismo tiempo pedir a los países en desarrollo que renuncien a sus derechos legales, incluyendo el derecho a indemnización por daños y perjuicios y el derecho a demandar ante responsabilidades legales", dijo Oquist.

Mientras tanto, la nación centroamericana de 6 millones de habitantes está en camino de convertirse en una "potencia de en materia de generación de energía renovable", según un reporte de NPR News.

Bendecida con 19 volcanes, fuertes vientos y mucha agua, Nicaragua, durante más de una década, ha estado transformando gradualmente su matriz energética para de reducir la dependencia del petróleo extranjero, informó NPR News. Esa dependencia significaba que las fluctuaciones del mercado se tradujeran en apagones de 12 horas que paralizaron al país y obstaculizaran el desarrollo de la economía.

"La decisión fue que teníamos que dar un giro hacia la energía renovable", dijo a NPR Gabriel Sánchez, quien trabaja para la Agencia de Promoción de Inversiones ProNicaragua. "Se estableció un conjunto de políticas que permitirían desarrollar proyectos de energía renovable en Nicaragua".

Para el 2015, las energías renovables generaron casi la mitad de la electricidad de Nicaragua, pero funcionarios del gobierno dicen que el país está en camino de alcanzar el 90 por ciento para el año 2020, según destaca el Banco Mundial. Las energías renovables constituyen el 13 por ciento de la producción de energía de los Estados Unidos.

"En la región, Nicaragua ocupa el segundo lugar después de Costa Rica en términos de aportes a la matriz energética -21 por ciento- de su energía es renovable y no hidroeléctrica", informó el Banco Mundial. "En Nicaragua la producción de energía con recursos geotérmicos es considerada la mejor en toda Centroamérica".

Chris Mooney y Brady Dennis, del Washington Post, informaron el miércoles que "más de 190 países firmaron el acuerdo en diciembre de 2015 en París y 147 lo han ratificado formalmente o se han unido a él, incluidos los Estados Unidos, lo cual representa más del 80 por ciento del total de las emisiones de gases de efecto invernadero".

"El retiro de Estados Unidos eliminaría el segundo mayor emisor del mundo y casi el 18 por ciento de las emisiones actuales, representando un severo desafío a su estructura y planteando dudas sobre si esto debilitaría el compromiso de otras naciones", señalaron Mooney y Dennis.

En la reunión del año pasado, Oquist exhortó a los países desarrollados a aumentar su compromiso para mitigar los efectos del cambio climático en favor de "las generaciones venideras, la Madre Tierra y la vida misma".

"Nicaragua no firmará el Acuerdo de París y espera que otros países presionen a los países desarrollados para que aumenten su compromiso y así evitar un mundo de 3 ° C que conduzca a aumentos desastrosos de 4 ° C a 6 ° C en los países en vías de desarrollo", agregó. "Esto debe ser ahora, tan pronto como sea posible, el objetivo del acuerdo de París para el 2025 podría ser demasiado tarde".

Traducción: Cortesía