Postres artesanales “viajan” por Managua para endulzar la vida de los capitalinos

Carlos Fernando Álvarez
Monday 1 de January 2018
Postres artesanales “viajan” por Managua para endulzar la vida de los capitalinos

Todas las mañanas dos panelitos debidamente identificados con la imagen corporativa de “La Fábrica” viajan desde las 6:30 de la mañana hacia la carretera Sur en las cercanías de el kilómetro 10 y medio.

Por las tardes los mismos busitos panadearos toman posición en la carretera vieja a León y Metrocentro, desde las 2:00 p.m. hasta las 7:00 p.m.

En su interior van cargados de todo tipo de pasteles y postres artesanales, que son muy populares entre los cientos de conductores y pasajeros de los vehículos, que transitan lentamente a diario por estos sectores en el duro tráfico de las horas pico.

Una realidad gracias a perseguir los sueños

La dinámica nació luego de que Lorena Zamora regresara al país y pasara unos dos años ideando la manera de emprender en esta ciudad, donde cada vez los comensales que se abren a los nuevos sabores y apuestan por lo artesanal.

Es la primera en su familia que rompe con la tradición de ser maestra, para seguir sus sueños de juventud de ser pastelera.

Cuando vine (al país) me llevé la sorpresa de que los alquileres estaban exageradamente caros y entonces me sentí bastante frustrada. Prácticamente pasé sin emprender, solo con el proyecto en la mano prácticamente y con la idea, con el sueño”, comenta mientras se apresura a revolver la mezcla para la torta de maíz, la favorita de sus clientes.

A raíz de entonces, desistió de la idea de partir con un punto de venta fijo y en medio de la frustración de contar ya con el logo, el nombre y todo lo relativo al negocio, nació la idea de instalarse en la carretera vieja a León, para aprovechar la saturación del tráfico matutino.

Llevar el producto al cliente

Realmente yo iba bajando a esa hora y yo dije: Ve, este tráfico… toda esta gente está lista para comprar. Yo me voy a venir a poner aquí y voy a vender. Me voy a poner a hacer lo que quiero, vender”, dijo.

Entonces salí a la calle con una muchacha que me ayudaba. Di a hacer unos delantales y unas gorras y salimos a la calle a vender, nos pusimos donde es el punto de venta hoy. Nos pusimos allí, empezamos modestamente con unas 5 tortas de elote, unos 5 budines de naranja y así empezamos”, recuerda.

Antes de que el éxito llegara, el trabajo desde su hogar fue constante. Hoy en día, cuentan con un local “siempre con bajo perfil” en Plaza Petrópolis, en el kilómetro 8 de la carretera Sur, donde han funcionado desde septiembre de 2017, utilizando el módulo como centro de producción, mientras los panelitos recorren la ciudad.

Hoy son cinco personas las que se involucran en todo el proceso que le da vida a la torta de elote su orgullo, por ser la primera en introducir la receta al país.

Pero también ofrecen otros postres y pasteles de chocolate, naranja, almendra, menta, vainilla y una infinidad de otros productos esponjosos de gran calidad como los tradicionales tres leches y pio quinto, que también se ofrecen en cafeterías de toda la capital.

¿Qué los hace especiales?

Los postres no son exageradamente dulces y cuentan con opciones integrales para satisfacer la necesidad de la nueva generación “que busca cuidarse un poco más”.

Está de moda. Nosotros, como ustedes pueden, ver que no estamos sacando nada de costales de pre-mezcla, todo viene digamos artesanal. Empezamos desde mezclar margarina con azúcar, huevo, harina, todo es artesanal 1en un ciento por ciento”, afirma señalando a sus colaboradores en plena faena.

Zamora invita a los nuevos emprendedores a participar de la dinámica de crecimiento que se experimenta en el país, poniendo a disposición del público el talento innato de cada quién.

“Si uno sabe hacer zapatos, hay que hacer zapatos. Si uno sabe cocinar tiene que meterse a la cocina. Lo que yo sí recomiendo a la gente que hagan lo que les gusta hacer, tal vez no la profesión pero sí el oficio del área que van a emprender", añadió.

¿Cómo saber qué es lo que te apasiona? se preguntó la emprendora y a reglón seguido dijo: "La pasión da una adrenalina que te fluye por todo el cuerpo. Cuando uno siente eso es que eso realmente te apasiona y hay que dedicarse a eso”, comenta, luciendo con la clásica sonrisa de satisfacción que trae el ver materializados los sueños a punta de